25 sept. 2016

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.

18 sept. 2016

S*

Siempre vuelvo. Siempre vuelvo y busco todo eso que encontré pero no cuidé. Busco y encuentro, pero no lo puedo recuperar. Busco y observo, como nunca observé. Miro, veo, espío. Con detenimiento, con cuidado, con sumo interés. Miro como no miré cuando estaba cerca. Miro como debí haber mirado. Miro y siento la distancia. Siento y me molesta. Me molesta y me duele. Vuelvo, busco, encuentro, miro de lejos, lamento, siento, odio.

29 ago. 2016

Apagado

Es una de esas noches en las que todo se siente desaparecer, paulatinamente. La metáfora justa –como si alguien la hubiera planeado– se dio con la luz, que lentamente se va atenuando. Sospecho que terminaré la noche a oscuras, o al menos a la luz del velador. Pero recién lo pensaba: si hubiera querido hacerlo por mi cuenta, no me hubiera salido. Soy pésimo para las metáforas.

Y esta noche es así: todo se desvanece. Si tengo suerte, me dormiré antes de desaparecer. En este caso, la “suerte” tiene que ver con evitar hacer lo único que podría ayudarme. Aunque la suerte, mala al fin, sería no hacerlo. Y despertar. Y ver cómo todo sigue igual.

5 ago. 2016

Fantasías

Pensaba en los retazos perdidos. Esos pequeños trozos de verdades a medio imaginar, a medio pensar. Pero que se sentían bien. Se sentían bien y cercanas. No llegaba a tocarlas pero las sentía ahí, al alcance de los dedos. Como todo lo que siempre, o mejor dicho nunca, tuve. Al alcance. Pero lejos. Cerca, pero inalcanzable.

4 ago. 2016

Enero, sentados en el piso, tarde soleada

Había una verdad a medio decir, una verdad que se resistía a ser develada. Nuestras miradas no se encontraban, aunque yo lo deseara. La alfombra gris, los trocitos de papel, las carpetas encimadas, todo rodeado por nuestro silencio.


Cómo puedo recordar así esta imagen, aún hoy, tantos años después

15 mar. 2016

[72]

Qué feo espiar la siesta ajena, esperando que la dicha lo salpique a uno.

14 mar. 2016

[71]

Soñar sueñan los desdichados.

Qué felices los infelices, en su mundo de collages despegados.

La esperanza, inexistente. Falsa su compañía, falso su interés. Mejor solo que mal acompañado, dice el dicho. 

Y elijo no soñar porque es lo que me sirve. Pero falla el engaño, porque sé que hay cosas que no se pueden elegir. De hecho, no hay ninguna. Pero mucho menos, elegir lo que se sueña. Elijo, entonces, no pensar en lo que sueño. Y si es un cúmulo de recuerdos, lo mejor será aplastar la cabeza contra la almohada y desear por una amnesia que no llegará, mientras se aprietan los dientes y los párpados y es todo maldición e insultos al aire. Por qué, por qué, por qué pregunta el alma desdichada, aunque sabe que la respuesta será siempre la misma: porque sí. Porque a algunos no nos queda más que recordar las míseras imágenes de una existencia menos desgraciada que alguna vez conseguimos rozar. O espiar de lejos.

13 mar. 2016

[70]

Fin de la noche, pensé. ¿Fin de la noche?, me pregunté. Del otro lado, silencio. No podía quejarme; de mi lado fue casi igual. No dije nada, a propósito. Sabía disfrutar de eso. Del silencio, no de no decir nada. Me preocupaba saber si eso te molestaba. Nunca lo pregunté y definitivamente no era el mejor momento.


De todas las malditas noches...

12 mar. 2016

[69]

En la medianoche perdida de los días desperdiciados*, la hora que pasaba extrañaba a la hora por venir.

Pensando en lo que no dije me distraigo de pensar por qué pensaba lo que no decía. Miedo, se llama. Al rechazo, se sabe. Esas cosas que llegan por la (poca) experiencia que uno pudo juntar, migaja sobre migaja, moneda sobre moneda. Un día dije lo que pensaba, peor, lo que sentía, y no obtuve respuesta. Qué feo que alguien se encoja de hombros frente a la sinceridad indefensa de uno. Qué feo recordarlo. Por qué pensar lo que uno piensa, por qué decirlo. Es mejor no decir nada. Aunque uno después pase años pensando en ello.




*En qué cabeza cabe que “esfumado” sea sinónimo de “desperdiciado” (pista: en la mía)

11 mar. 2016

[68]

Melodías viejas que acompañan mejor que esos raros silencios nuevos.