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Mostrando las entradas de 2017

[73]

“Estuvo bueno mientras duró”, me miento cada día.

[72]

Qué feo espiar la siesta ajena, esperando que la dicha lo salpique a uno.

[71]

Soñar sueñan los desdichados.
Qué felices los infelices, en su mundo de collages despegados.
La esperanza, inexistente. Falsa su compañía, falso su interés. Mejor solo que mal acompañado, dice el dicho. 
Y elijo no soñar porque es lo que me sirve. Pero falla el engaño, porque sé que hay cosas que no se pueden elegir. De hecho, no hay ninguna. Pero mucho menos, elegir lo que se sueña. Elijo, entonces, no pensar en lo que sueño. Y si es un cúmulo de recuerdos, lo mejor será aplastar la cabeza contra la almohada y desear por una amnesia que no llegará, mientras se aprietan los dientes y los párpados y es todo maldición e insultos al aire. Por qué, por qué, por qué pregunta el alma desdichada, aunque sabe que la respuesta será siempre la misma: porque sí. Porque a algunos no nos queda más que recordar las míseras imágenes de una existencia menos desgraciada que alguna vez conseguimos rozar. O espiar de lejos.

[70]

Fin de la noche, pensé. ¿Fin de la noche?, me pregunté. Del otro lado, silencio. No podía quejarme; de mi lado fue casi igual. No dije nada, a propósito. Sabía disfrutar de eso. Del silencio, no de no decir nada. Me preocupaba saber si eso te molestaba. Nunca lo pregunté y definitivamente no era el mejor momento.

De todas las malditas noches...

[69]

En la medianoche perdida de los días desperdiciados*, la hora que pasaba extrañaba a la hora por venir.
Pensando en lo que no dije me distraigo de pensar por qué pensaba lo que no decía. Miedo, se llama. Al rechazo, se sabe. Esas cosas que llegan por la (poca) experiencia que uno pudo juntar, migaja sobre migaja, moneda sobre moneda. Un día dije lo que pensaba, peor, lo que sentía, y no obtuve respuesta. Qué feo que alguien se encoja de hombros frente a la sinceridad indefensa de uno. Qué feo recordarlo. Por qué pensar lo que uno piensa, por qué decirlo. Es mejor no decir nada. Aunque uno después pase años pensando en ello.



*En qué cabeza cabe que “esfumado” sea sinónimo de “desperdiciado” (pista: en la mía)

[68]

Melodías viejas que acompañan mejor que esos raros silencios nuevos.

[67]

Tinta corrida, papeles manchados. Ideas mal expresadas en mesas con vista a la vereda. Afuera, el cielo se ennegrece y adentro, en donde uno no quiere estar, también. Adentro y afuera, el mismo elemento.

[66]

Buscando puntos negros en el cielo..

Faros apagados en la inmensidad de la noche.

Tantos pasos que repiquetean en los pasillos vacíos..

Tantos dolores que repiquetean en los corazones vacíos..

Buscando puntos negros en el cielo, faros apagados en la inmensidad de la mente.

[65]

Tan tarde y nosotros tan despiertos.
Tan solos, también. Pero para esas cosas no hay horario.
Tan despierto y el resto tan dormido.

[64]

¿Cuántas cosas le dijiste este año a personas que no querían saber nada de vos? Y.. más de un par.

[63]

La insignificancia que representa al todo. La nada que tiñe la existencia.

[62]

Estaba bien volver a ciertos lugares, caminar ciertas cuadras que lucen iguales pero diferentes a la memoria de los sentidos. En el aire se respiran sensaciones nuevas. En el aire se desvanece el rencor.

[61]

Pienso en un número y me asombra el quince. Luego recuerdo los diez. Un siete viene a la memoria. Todos números que apuntan una pena. Coordenadas de una decepción, digo, de manera pretenciosa. Los números dejan lugar a las letras y los símbolos: una 'S', un asterisco. Penas y olvido en todas las imágenes. También los sonidos. Recuerdo una mirada. Extraño esa mirada. Recuerdo una espalda, un cuello, cabellos atados. Recuerdo todo y nada a la vez; quisiera tener memoria fotográfica. No, quisiera tener mejor sentido común. Mejor raciocinio, mejor reflexión, menos estupidez. Mejor yo. Otro yo. Quisiera querer menos cosas que no puedo ser.

[60]

El canastito, la soga, las sombras largas que se acortaban. Imágenes de un ayer menos ingrato. 
La tira de papel que caía, el sobre que respiraba. Quería leer todas las palabras a la vez y tomarme un día para estudiar cada una de ellas. Quería terminar la carta pero quería también que no terminara nunca. Quería todo lo que no podía tener.

[59]

Cantemos letras en las que no creemos.
Enarbolemos banderas que no nos representan.
Peleemos por derechos que no nos importan.

Prediquemos ideales que usamos para sonar mejor ante extraños.

[58]

Voces lejanas que suenan más afables y reales que las cercanas.

Voces cercanas que suenan a fantasía.

Voces cercanas que se traducen en locura.

[57]

Todo me recuerda lo que no tengo, todo me recuerda lo que no soy. Todo es lo que yo no.

[55]

Pensar que ayer nomás pedía que pasara el tiempo. Pensar que “ayer nomás” era hace quince años.

[56]

Mis opciones son a) quedarme encerrado b) salir con los ojos cerrados

[54]

Pensé que era hoy cuando ayer todavía no había terminado.

[53]

El goteo que persiste, la incomunicación que también.
El aire humedece y las gotas pesan.
Viejos lápices que duermen sobre renglones malgastados. Palabras despilfarradas, minutos sin aprovechar.
La vida que parpadea y encandila a la oscuridad.

[52]

De pisar muchas veces las mismas baldosas flojas, se aprende.

(o quizás no)

Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

[51]

El vaso vacío que reflejaba la ausencia. O la explicaba, una de dos.

[50]

Pasos lejanos que adornaban el vacío.
El silbido del viento distraía del abandono.

[49]

“El frío que abriga”, repetía hasta el hartazgo. Nadie escuchaba, a nadie importaba.

[48]

Entre gotas y brisas, esperaba alguna señal..
Entre ruido y silencio, entre todo y nada. Vacío que rodeaba, sonidos distantes, ideas olvidadas. La lucha eterna por querer recordar algo que nunca sucedió. La imaginación, adictiva. La melancolía, cercana.

[47]

Cada vez que me quedo diez o quince minutos de más en la cama, empiezo a cuestionar todo.
“Qué desastre que sos” y similares.
Porque nunca hago lo que digo que voy a hacer. Nunca termino de pensar lo que digo. Nunca digo lo que pienso. Nunca nada. Nunca soy. Nunca yo.

[46]

Pasaban las palabras y no formaban *una* idea.
Línea tras línea tras línea, palabra tras palabra, a veces sólo una mezcla desordenada, otras un mero revoltijo. Siempre la esperanza latente de que alguna idea se formara. Siempre la esperanza latente de que algo se asemejara a una idea. Siempre la esperanza latente. Nunca la esperanza. Nunca la.

[45]

Escribe sobre cosas que no entiende con palabras que vio en la tele.

[44]

Hace una semana, horas más, horas menos.. estaba listo. 100% listo. Y te lo digo sinceramente. Qué cosas, no animarse..

[43]

Recién tenía la idea justa pero, cómo no, se aburrió y se fue.

[42]

El pasillo desembocaba en el vacío. La oscuridad era bienvenida.

[41]

Oscuridad, completa. Miraba y no veía nada pero no quería ver nada. Mirar por mirar.

[40]

Era todo gris, pero no se padecía: la plomiza compañía de la nada.

[39]

Era raro caminar por esos caminos de siempre, estando a oscuras. La ilusión del mundo diferente, cuando no había mundo al cual ver.

[38]

Para repetir lo mismo siempre, mejor reciclar alguna vieja idea. Total, como siempre digo, nadie me lee.

[37]

Olvidé las hojas limpias y ahora las letras no saben dónde parar. Letras en la calle, ¿quiere alguien pensar en las letras?

[36]

El entusiasmo se pierde entre las páginas sin leer. El entusiasmo se pierde entre la pila de cosas por leer. La vida se va y los libros esperan..

[35]

Vidrio fresco, húmedo. El paso torpe, la idea asustada. Todo parece peor pero al final de cuentas es igual.

[34]

Sólo la lluvia hacía de compañía. Arrullo afable, nube gris.

[33]

Canción eterna, soporífera. Una sola nota, una sola palabra. Por siempre..

[32]

¿Te conté de la vez que me bajé del colectivo y me esperaban diez-doce amigos en un lugar? Porque nunca pasó.

[31]

Los ojos que me vieron saben que no quieren verme otra vez. Buscar ojos nuevos.. ¿quién tiene ganas? ¿o la voluntad?

[30]

Cuidado con confiar en redes invisibles.

[29]

Por fin puedo esta noche hacer esto que tanto me gusta. No es esoni aquello. Es esto. Y es lo único que parece ayudarme.

[28]

Recortaba los ojos y desechaba el resto. Creía que así encontraría algún día unos ojos que me busquen a mí.

[27]

Entre las gotas esporádicas creí encontrar la inspiración. Sólo era el eco de la inmediata destrucción.

[26]

Pienso que es un día pero es otro. No es raro que me pase. Es tan igual todo. Lo que mata es la rutina.

[25]

Creí que sabía pero sospechaba que no lo hacía. Esas mentiras que uno se repite. Es más fácil creer.

[24]

Soplan vientos frescos, caricias de ausencia. La brisa que roza la nada.

[23]

Me puse contento por ver a alguien que jamás sabrá de mi existencia. Cosas de la vida.