Ciclotimia
Navegando en la intrascendencia desde 1979 2004.
19/02/2012
08/02/2012
“Si no canto lo que siento, me voy a morir por dentro”
Llueve en mi ciudad. Pero no podría asegurar que sean gotas. Seguramente sean lágrimas.
Luis Alberto Spinetta, 1950-2012.
24/01/2012
Intranquilidad
Estoy bastante complicado con un extraño dolor de espalda que nació como una simple molestia. Pero hoy (ayer) fue un día raro. Caluroso como siempre, con las mismas cosas que se dicen o escuchan o leen o escriben. Un día como casi cualquier otro de este enero sofocante.
De repente, una noticia. Una noticia no muy buena. De hecho, una pésima noticia. Y las dolencias, que al principio eran tímidas molestias, se mezclan con la preocupación y uno no se puede levantar de la silla. Pasé una hora inmóvil en la silla, con la mente en blanco y la vista perdida en la nada. Pasó el tiempo y no sólo me costó horrores levantarme, sino que no me pude dormir. Estoy acá, ahora, buscando una mínima distracción, mientras el medicamento de turno aplaca un poco los dolores físicos pero la preocupación sigue ahí, y se acumula.
La pésima noticia puede empeorar en una semana. O perder la condición de pésima y convertirse en un mal trago, en algo feo que terminó en nada. Como sea, serán días larguísimos, de esperas al borde de la silla y la mirada siempre perdida en la pared o en el techo. Ojalá encuentre algo de paciencia..
De repente, una noticia. Una noticia no muy buena. De hecho, una pésima noticia. Y las dolencias, que al principio eran tímidas molestias, se mezclan con la preocupación y uno no se puede levantar de la silla. Pasé una hora inmóvil en la silla, con la mente en blanco y la vista perdida en la nada. Pasó el tiempo y no sólo me costó horrores levantarme, sino que no me pude dormir. Estoy acá, ahora, buscando una mínima distracción, mientras el medicamento de turno aplaca un poco los dolores físicos pero la preocupación sigue ahí, y se acumula.
La pésima noticia puede empeorar en una semana. O perder la condición de pésima y convertirse en un mal trago, en algo feo que terminó en nada. Como sea, serán días larguísimos, de esperas al borde de la silla y la mirada siempre perdida en la pared o en el techo. Ojalá encuentre algo de paciencia..
13/01/2012
Colmo
Qué raro tener por fin las palabras justas para decir algo, justo cuando no se tiene nada para decir.
09/01/2012
Adónde quedaron esas noches
Las noches han sido las mismas por años. Y tu ánimo también. No cambiaste mucho. No quisiste cambiar o quisiste pero no pudiste, la diferencia no importa mucho. Las cosas siguen igual. Están igual hace mucho tiempo. Quizás en algún momento parecieron cambiar, pero ya sabés, sólo fueron momentos efímeros. Extraños sucesos en la noche que sólo sirvieron para que, por unos instantes, estuvieras del lado de ellos. Ellos. Siempre mirándolos de reojo. Tan perfectos y naturales en su mundo sin sentido. Sin apreciar su lugar. Pero por unos minutos, cada cierto tiempo, compartías su ánimo. Compartías su lugar, aunque ellos ni se dieran cuenta.
Pero esos momentos terminaban apenas comenzaban. De tan poco que duraban, podrías decir que ni siquiera ocurrían. Y si de hecho ocurrieron, ocurrieron hace mucho tiempo. Hoy no te queda ni el más mínimo resabio.
Cada noche te preguntás, ¿habré imaginado esos momentos?
Pero esos momentos terminaban apenas comenzaban. De tan poco que duraban, podrías decir que ni siquiera ocurrían. Y si de hecho ocurrieron, ocurrieron hace mucho tiempo. Hoy no te queda ni el más mínimo resabio.
Cada noche te preguntás, ¿habré imaginado esos momentos?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

