27 ago. 2015

Efectos secundarios

El otro día me desilusioné mucho con una película: Side Effects, de Soderbergh. Empezó de una manera tan interesante y cercana, temáticamente hablando.. pero no mantuvo el paso. Me pasó de elegirla porque sí, cuando no sabía qué ver, la empecé a ver y no pude más que quedarme perfectamente quieto, completamente enfocado en la trama. A veces me pasa de ver una película o leer un libro en el momento justo, y mientras pasaban los minutos, pensaba en esto y volvía a atender pero volvía a pensar qué justo el momento y así. Al final (en realidad, por la mitad), giró hacia lo más trillado y común que se pueda imaginar, y –como casi siempre pasa con Soderbergh– terminó siendo algo correcto pero poco original. Y la decepción se hace evidente. Una lástima, porque –al menos durante esa primera mitad–, Side Effects pintaba para ser una mirada de lo más interesante y realista de cuestiones que suenan familiares. Suenan y se sienten. En fin, otra vez será.


26 ago. 2015

Momentos

Qué increíble sentir a veces que se está viendo o leyendo o escuchando algo, en el momento justo. El otro día me pasó con una película, que al final no estuvo tan buena. Pero es algo que me pareció mientras la veía. Y es un sentimiento fuerte. Está bueno. Porque ayuda. Es como una mano. Que te tienden de alguna parte. Una mano, una palabra, algo. En el momento justo. Es increíble, insisto.

10 may. 2015

Plano

Caminos nuevos, trazados sobre los viejos.
Caminos nuevos que no llevan a ninguna parte.
Un mapa renovado, sobre piel maltrecha.
Un mapa renovado, al filo de la noche.
Al filo de la hoja..

Una ruta nueva, para volver al principio.

23 nov. 2014

Improductivo

Pensaba por qué salir. Pensaba por qué volver. Pero salía. Y volvía. Porque no quedaba otra. Nunca hubo otra opción. Pero salgo para no quedarme. Y me quedo para no salir. Es un ciclo eterno de opciones que se anulan entre sí. Y no me llevan a ninguna parte.

15 nov. 2014

Realidades (3)

Saber. Querer. Soñar.
Saber lo que se quiere.
Soñar lo que se quiere.
Saber, soñar. ¿Querer?
Ya no quiero.
Ya ni sueño.

14 nov. 2014

Lugares (des)conocidos

Entre pasajes y caminos, pensaba. Quizás no pensaba demasiado, pero al menos lo intentaba. Y veía. Veía lo que quería. Era lindo perderse por esos lugares.

Aunque ya no puedo hacerlo.

13 nov. 2014

Antes

Antes me importaba, te juro que sí. Me importaba y me esforzaba por llegar a algo. Intentaba lograr la más mínima satisfacción. Pero un día, no sé cuándo, dejó de hacer efecto. Dejó de importar. Todo, no sólo esas mínimas recompensas. Todo pasó a ser secundario. Accesorio. Nimio. Inútil.

Como yo.

12 nov. 2014

Mundos

Entre veredas y calles colmadas, pasaba. Me deslizaba, como quien dice. Buscaba esos lugares abarrotados porque había ojos. Muchos, cientos. Ojos que no me buscaban pero que estaban. Ojos, reflejos, mundos que me gustaría explorar. En todos, rechazados. En los presentes, en los ausentes, en los que ni siquiera existen. Entre veredas y calles colmadas, vivía. O algo parecido a eso.

11 nov. 2014

Burla (2)

Antes, no hace mucho, ciertas melodías tapaban el silencio. Después, no sé cuándo, las melodías cesaron. El silencio volvió a llenarlo todo pero no me molestó. Era lo mismo. Al final de cuentas, pensaba, lo mismo da escuchar a alguien más que a mí mismo. Silencio, música, banda sonora de una existencia que sigue siendo una burla. Como siempre lo fue. Como siempre lo será.

10 nov. 2014

Pequeñeces (2)

Siempre es un extraño. Siempre. Alguien que aparece de la nada y te roba algo parecido a una sonrisa. Alguien que aparece de la nada y quiebra el silencio. Alguien que aparece de la nada y quiebra esa monotonía asfixiante en la que, sin embargo, tan seguro nos sentimos. Me siento. Monotonía, yo. Silencio, yo. Yo, siempre yo. Siempre yo y nadie más. Pero, a veces, aparece algo. Limosnas del destino. O algo.

Conexión eventual.