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Mostrando las entradas de febrero, 2016

[60]

El canastito, la soga, las sombras largas que se acortaban. Imágenes de un ayer menos ingrato. 
La tira de papel que caía, el sobre que respiraba. Quería leer todas las palabras a la vez y tomarme un día para estudiar cada una de ellas. Quería terminar la carta pero quería también que no terminara nunca. Quería todo lo que no podía tener.

[59]

Cantemos letras en las que no creemos.
Enarbolemos banderas que no nos representan.
Peleemos por derechos que no nos importan.

Prediquemos ideales que usamos para sonar mejor ante extraños.

[58]

Voces lejanas que suenan más afables y reales que las cercanas.
Voces cercanas que suenan a fantasía.

Voces cercanas que se traducen en locura.

[57]

Todo me recuerda lo que no tengo, todo me recuerda lo que no soy. Todo es lo que yo no.

[55]

Pensar que ayer nomás pedía que pasara el tiempo. Pensar que “ayer nomás” era hace quince años.

[53]

El goteo que persiste, la incomunicación que también.
El aire humedece y las gotas pesan.
Viejos lápices que duermen sobre renglones malgastados. Palabras despilfarradas, minutos sin aprovechar.

La vida que parpadea y encandila a la oscuridad.

[52]

De pisar muchas veces las mismas baldosas flojas, se aprende.

(o quizás no)

[50]

Pasos lejanos que adornaban el vacío.

El silbido del viento distraía del abandono.

[49]

“El frío que abriga”, repetía hasta el hartazgo. Nadie escuchaba, a nadie importaba.

[48]

Entre gotas y brisas, esperaba alguna señal..
Entre ruido y silencio, entre todo y nada. Vacío que rodeaba, sonidos distantes, ideas olvidadas. La lucha eterna por querer recordar algo que nunca sucedió. La imaginación, adictiva. La melancolía, cercana.

[47]

Cada vez que me quedo diez o quince minutos de más en la cama, empiezo a cuestionar todo.
“Qué desastre que sos” y similares.
Porque nunca hago lo que digo que voy a hacer. Nunca termino de pensar lo que digo. Nunca digo lo que pienso. Nunca nada. Nunca soy. Nunca yo.

[46]

Pasaban las palabras y no formaban *una* idea.
Línea tras línea tras línea, palabra tras palabra, a veces sólo una mezcla desordenada, otras un mero revoltijo. Siempre la esperanza latente de que alguna idea se formara. Siempre la esperanza latente de que algo se asemejara a una idea. Siempre la esperanza latente. Nunca la esperanza. Nunca la.

[44]

Hace una semana, horas más, horas menos.. estaba listo. 100% listo. Y te lo digo sinceramente. Qué cosas, no animarse..

[41]

Oscuridad, completa. Miraba y no veía nada pero no quería ver nada. Mirar por mirar.

[39]

Era raro caminar por esos caminos de siempre, estando a oscuras. La ilusión del mundo diferente, cuando no había mundo al cual ver.

[38]

Para repetir lo mismo siempre, mejor reciclar alguna vieja idea. Total, como siempre digo, nadie me lee.

[37]

Olvidé las hojas limpias y ahora las letras no saben dónde parar. Letras en la calle, ¿quiere alguien pensar en las letras?

[36]

El entusiasmo se pierde entre las páginas sin leer. El entusiasmo se pierde entre la pila de cosas por leer. La vida se va y los libros esperan..

[35]

Vidrio fresco, húmedo. El paso torpe, la idea asustada. Todo parece peor pero al final de cuentas es igual.

[33]

Canción eterna, soporífera. Una sola nota, una sola palabra. Por siempre..

[32]

¿Te conté de la vez que me bajé del colectivo y me esperaban diez-doce amigos en un lugar? Porque nunca pasó.