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Mostrando las entradas de diciembre, 2012

“Es como si no quedara más que el silencio..”

No sé qué es peor. Hay veces que una misma cosa llama a lo bueno y a lo malo. Y esa única cosa puede contagiar a otras. O quizás sean varias, cada cual con su propia historia. Y se juntan y son muchas y de repente uno está rodeado y no hay adónde ir.

Pasa el tiempo y queda poco a qué aferrarse. Es como si no quedara más que silencio.. pero el silencio también llama a lo bueno y a lo malo. Hablo de esas cosas que hacemos y nos recuerdan a otras personas, o a nosotros mismos, y no de la mejor manera. En este momento, mientras escribo, hago un par de cosas que me recuerdan más cosas malas que buenas. Pero es lo que tengo.

Son los ánimos que luchan. Y uno tiene que contemplar esa batalla. Luchan por nuestra atención, por nuestro dominio.

Ponerse al día

Despertar un día y estar en otro lugar, más caluroso, sofocante incluso. Las vidas siguen pero pasaron muchas cosas. Y la distancia nos mantuvo ajeno pero ahora estamos próximos así que es hora de ponerse al día. Y pareciera que todas las noticias son malas..

Las nuevas que no son buenas golpean como el calor. Quizás se terminen con el año. Quizás, por una vez, el año nuevo traiga cambios. Sería bueno que, por una vez, esos cambios sean buenos..

Mutismo

Esperar, esperar y esperar. El silencio, la espera. La espera, el silencio. No sé si esperaba en silencio o por el silencio. Sé muy poco últimamente.

En realidad, nunca supe mucho de nada.

Tiempos perdidos (2)

Tantas palabras ordenadas torpemente e ideas a medio terminar. Tantas palabras pensadas y olvidadas y vueltas a pensar. Tantas cosas que nunca llegaron (ni llegarán) a ser algo realmente. Tanta nada.