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Mostrando las entradas de septiembre, 2012

Segmentada

Termino la noche con sangre en las uñas. No recuerdo el momento exacto, ni que decía o pensaba, pero recuerdo la sensación. Las sensaciones. Algunas de ellas, al menos. Fue una noche rara. Diferente, pero rara. ¿Buena? Sí, también. A pesar de todo.

Respuesta (a la entrada anterior)

Claro que cuando uno dice “nadie” se refiere a las personas que uno querría que dijeran algo; una palabra, lo que sea, cuando fuera. Decir “no me quiere nadie” es decir “no me quiere nadie que a mí me interese que me quiera”. Porque puede haber alguien, en algún lugar (en mi caso, apenas tres personas), que sientan algo por uno. Pero se trata de gente que siente lo que tiene que sentir, porque es su....obligación. Hablo de familiares, claro está. Cuando hablo de amistad, cuando hablo de gente a la que le puedo o debiera interesar en alguna manera, por mínima que sea.. es ahí cuando la lista se acorta demasiado. Se acorta tanto que desaparece. Y podría citar más de un ejemplo, pero para qué, no tendría sentido. 

No estoy diciendo nada. En realidad, nunca lo hago; nunca digo nada concreto. Nunca digo nada que tenga real sentido, o algo parecido a un significado. El problema con la falta de interés de las personas, de los otros, de los demás, de todos, es que no hay en qué interesarse. C…

Paria

Nadie me quiere cerca. Absolutamente nadie en este mundo.

¿Cómo encontrar mi lugar cuando mi lugar es ninguna parte..?

15 de septiembre de 2012

Había estado en silencio varios minutos, sin darme cuenta. Hacía rato que la música había terminado, el ruido en la casa era mínimo y lo único que se movía eran las cortinas improvisadas, agitadas suavemente por suaves corrientes de aire. Me di cuenta de que había pasado unos momentos pensando, aunque no recordaba en qué. Bajé y me paré frente a uno de los espejos grandes. Mantuve la mirada en mis ojos por un largo rato. No hubo suspiros, no hubo gestos, no dije ni una palabra. Alrededor mío, seguía el silencio. Tranquilidad total. ¿Será esto la paz interior..? Esa paz interior de la que he leído y de la que me he reído, más de una vez. Pero si existe, se debe parecer a esto. De repente, la comprensión. Lo entendí, me di cuenta. Estaba listo.

Estoy listo.

..pero no hice nada. No fui a ningún lugar.

Sin embargo, ahora sé. Llegué a ese lugar. Nada ni nadie podrá cambiarlo, o convencerme de que vale la pena quedarme.

Es simple

No es lo que leo lo que me hace mal. No es lo que leo ni lo que digo ni lo que pienso ni lo que escribo. Es no tener con quien compartirlo.

Letras cercanas (2)

Al final del día, siempre tendré mis letras. Cosas escritas por mí, cosas copiadas y pegadas de quién sabe cuántos lugares distintos, palabras sueltas y alguna que otra idea. Recuerdos, ya no quedan. Pero tengo estas palabras.

Tal vez no sea tan bueno como creí en un principio..

“Vida”

¿Cuántas veces me desilusiono por día? ¿Cuántas veces digo basta, hasta aquí llegué? ¿Y cuántas veces uso como consuelo las mismas frases de siempre? Frases de las que ya me cansé, hace años. Pero vuelvo a ellas, porque son lo único que tengo. Frases, palabras, todas repetidas, todas malgastadas. Todo inútil.

Las razones de los demás

En los últimos meses he conocido una nueva clase de rechazo. Si me pusiera a buscar razones, seguramente las encontraría y quizás, sólo quizás, terminaría entendiendo a las personas que han elegido elejarse durante este tiempo. Pero no tengo por qué. Esas personas no me quisieron entender a mí, ¿por qué debería yo, una vez más, ser el ejemplo de corrección y cortesía? Ya lo he hecho muchas veces antes, y muchas veces también me han dicho que no tenían lo que yo necesitaba o parecía necesitar, y frases por el estilo. Qué pequeño es el mundo para los que nos sentimos de esta manera.. y qué poco nos entienden los que se sienten igual.

Lo que nadie quiere

Pienso y me pregunto, qué tendré. Qué tendré yo que alguien más quiera. Veo a esa gente que me rodea, que no es feliz, y tiene todo lo que yo querría tener. Entonces, insisto: ¿qué tendré yo que ellos no tienen? ¿Será posible alguna especie de intercambio? ¿Un trueque, a la antigua..? No, nada de eso es posible. Esa gente que me rodea, que no es feliz, no necesita nada de lo que yo tengo. Es así como funciona. Mientras tanto, me seguiré preguntando.. qué tendré, qué tendré que alguien más pueda querer.

Volver a hablar

Con qué poco me conformo. Unas pocas palabras, frases sueltas, un mínimo de atención. Esas cosas a las que renuncié porque sabía que no podía tener más, y esa angustia me estaba ahogando. Ahora, muchos después, se ve que todo sigue igual. Y yo sé que no cambiará.. pero me quedo con lo que tengo, que es poco. Casi nada. Y pienso y me doy cuenta, como si fuera una novedad, de lo poco que necesito para conformarme. Pero es que tan poco puedo conseguir..

Barreras

Anoche pensaba, y me preguntaba, adónde estaría hoy. ¿Sería hora de volver, una vez más? Por ahora, nada sucede. Nada nuevo, nada viejo. Nada. Quizás más tarde.. quizás más tarde, vuelva. Quizás más tarde vuelva a esos extraños lugares nuevos, en los que la nada se convierte en huella que se convertirá más tarde en cicatriz. Quizás decir que puedo terminar en esos lugares es evitar que llegue. Quizás decir dónde voy a terminar logra que ni siquiera salga de esta pieza..

Límites que ceden

No sé si olvido rápido las cosas, o ahora me sorprendo con mayor facilidad. Por estos días, por estas semanas, he logrado descubrir lugares nuevos. Lugares a los que, quizás, dudé un poco en entrar pero esa duda, si existió, fue mínima. Ya no temo a esos lugares, a lo que pudiera encontrar en ellos, a las situaciones que se pudieran dar -- ya no hay miedo ni preocupación por las consecuencias ni nada que se le parezca. Ahora, siento y voy. Siento y digo. Siento y hago.

Después me doy cuenta de que los lugares quizás no sean nuevos. Quizás esos rincones oscuros siempre estuvieron pero últimamente estoy logrando derribar más y más paredes. Paredes que eran barreras, obstáculos que no me dejaban llegar. Alcanzar ese algo parecido al alivio, un desahogo tan deseado que resulta raro encontrarlo al fin.. aunque dure instantes, apenas. Hoy dura instantes. Quizás mañana dure más. Por ahora, estoy aprendiendo hasta adónde puedo llegar.