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Mostrando las entradas de febrero, 2012

Algo, lo que sea

Busco consuelo en los libros..  aunque no sé si consuelo sea la palabra indicada. Tal vez se trate sólo de compañía. No hay gente, no hay personas. Nadie se interesa, nadie debería interesarse. Entonces, recurro a textos, propios y ajenos. Letras guardadas, letras escondidas. También películas, discos viejos, alguna imagen perdida en rincones olvidados de la casa, lo que sea. Esta compañía virtual, compañía irreal que, a final de cuentas, termina siendo la única.

Reflexiones forzadas

Sospecho que esta vez, para variar, voy a esperar por otras cosas. Casi sin darme cuenta, desde hace un tiempo espero por cosas diferentes. ¿Esperanzas nuevas? No, simple realización, simple razonamiento. Sé que digo que no creo en ciertas cosas, y sé que digo que en el fondo sí creo, aunque sea un poco. Pero ahora es diferente. Todo es diferente. Es lo mismo, a final de cuentas, pero diferente. ¿Tiene sentido? Claro que sí, en algún lugar. Esperar, ya no vale la pena. Como dije alguna vez (este blog vive de la repetición), no recuerdo cuándo pasó, cuándo dejé de interesarme o cuándo dejó de importarme. Todo, cualquier cosa; simplemente no recuerdo cuándo dejó de importarme. Es lo que el pesimismo le hace a uno; lo derrota, de a poco, lentamente. Un día, uno se despierta y ya no quiere luchar más. Ni siquiera decir algo. A esto se reduce la vida.

Redundante

Un año más, un año menos. Siempre se dice lo mismo, ¿no? Esta vez hablo desde otro lugar. Desde otro momento, también. Pero lo que importa, lo que está adentro, es igual. Dolorosamente igual, como suelo decir. Y que lo que importe sea lo mismo siempre, dejó de importar. Lo que importa ya no importa. Nada importa, en realidad. Un año más, un año menos.. Lo mismo da.

Feliz cumpleaños a mí

Todo lo que nunca fue

Esos hilos sueltos..
parte de lo que alguna vez fue
parte de lo que ya no será
Todo se desvanece..

Palabras, ideas, recuerdos,
Sentimientos,
Nada queda ya..

Todo se va, todo desaparece
Todo se echa a perder..
La vida, nuestra vida,
Lo que hacemos, lo que no
Lo que decimos
y lo que queremos decir..

Realidad maligna

Siempre, a pesar de todo, habrá alguna imagen, alguna pequeña reminiscencia pasados lejanos, probablemente imaginados, que estará dispuesta a acercarse. Y alejarnos, a la vez. Alejarnos de esta realidad dañina, como todas las realidades. Preocupaciones que abruman, dolores que son el preludio de algo más, de algo que no me atrevo siquiera a imaginar. Pero es lo que hago. Y no puedo cambiar..

Nervios, nervios, nervios..

Cómo dormir, cómo mantener los ojos cerrados cuando las preocupaciones agobian, cuando no se sabe cómo será mañana ni se atreve uno a soñar con los días siguientes.. Cómo seguir, cómo seguir adelante..

“Si no canto lo que siento, me voy a morir por dentro”

Llueve en mi ciudad. Pero no podría asegurar que sean gotas. Seguramente sean lágrimas.


Luis Alberto Spinetta, 1950-2012.