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Mostrando las entradas de febrero, 2010

Todo, nada, lo mismo

No sé los días, no sé las horas, no sé los nombres, no sé nada. No sé dónde estoy ni dónde voy a estar, si es que voy a estar en algún lugar. Cualquier lugar, lo mismo da; es todo igual. Es todo lo mismo, no importan nombres, lugares o momentos. No sé nada y quizás no saber lo mismo que no interesarse. No sé porque no me interesa. No me interesa porque es siempre lo mismo. Nada, todo. Todo, nada. Igual. La vida. Es nada.

Repetido

Recuerdos, recuerdos, palabras vacías, más recuerdos, la nada misma, alguna que otra cita literaria, alguna canción.. y otra vez recuerdos. Siempre hablo de lo mismo, ¿no?

Recuerdos sin fecha

A veces sueño cosas que me pasan después. Pero mucho después. Meses después. Es raro estar caminando por un lugar, o tener una charla con alguien, y de repente, decir “momento, esto ya lo vi”. No en el sentido de “esta película ya la vi”, como se suele decir cuando uno habla de cosas que ya saben cómo son, etc. Yo hablo de esas cosas, tipo déjà vu. A mí me pasan, no tan seguido, pero me pasan.

(acabo de encontrar esto en un viejo documento, del que no tengo la fecha. Probablemente sea del 2006)

“La vida es dura, hermano”

—No hay cariño que valga. La vida es dura, hermano. La mires por donde la mires, no es fácil.
Pareció meditar un poco. Meneó la cabeza. Luego terminó la copa.
“Vitaminas”, Raymond Carver.

¿Cuándo es bueno recordar?

Quisiera elegir una carta al azar, una de tantas que tengo guardadas. Elegir una, leerla, disfrutar del momento pero no recordar. Porque recordar es sufrir, es darse cuenta de todo lo que se ha perdido. ¿Cuándo es bueno recordar? Alguna vez debió tratarse de una actividad.. benévola (a falta de una mejor palabra). Alguna vez debió valer la pena. Quizás sólo vale la pena recordar las cosas que todavía se tienen.. si es que algo aún queda. Si es que algo aún existe..

Espejo

A veces me siento a escribir y se me ocurren algunas cosas sueltas. Algunas cosas parecidas a ideas, pero poco más. Unas ideas por aquí, unas ideas por allá, algunas frases y oraciones que se ven simpáticas sobre papel, con mi letra ilegible y esa falsa inspiración que tiñe un poco estas entradas. Entradas que nadie lee, entradas que prontó borraré. Cómo se parece a uno lo que uno hace.. tan poco memorable se es. Qué vida, qué vida..

“Fotografías grises”

Hay una calle en Flores en la que viven todas las novias abandonadas. Al atardecer salen a la vereda y miran ansiosas hacia las esquinas para ver si vuelven los novios que se fueron. A veces conversan entre ellas y rememoran viejos paseos por el Rosedal.

Por las noches se encierran a releer cartas viejas que guardan en cajitas primorosas o admirar fotografias grises.
“Crónicas del Ángel Gris”, Alejandro Dolina.

Letras vacías

Todas esas letras mentirosas, que no dicen nada y sin embargo están, porque algo hay que decir –piensa uno– y entonces las junta, torpemente, y arma estas frases y oraciones que poco dicen, vacías de contenido y recordando momentos que jamás sucedieron. Letras, letras y más letras. Textos salidos de una triste mente vacía que sólo sabe quejarse. Quejarse por lo que no llegó nunca, pero ignorante de lo poco que se hizo para llegar a algún lugar. Ignorante o indiferente, lo mismo da. Las palabras, las frases, los textos: todos vacíos, pero llenos de deseo. Sueños, añoranzas y veinte sinónimos más. Nada es real, nunca lo fue.