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Mostrando las entradas de septiembre, 2009

Mente en blanco

Escribo y reescribo, lo mismo de siempre; lo mismo de la última vez, lo mismo de la próxima. Nada nuevo surge, nada bueno parece aparecer.. ni una idea asoma, las palabras se repiten. Es que mis recuerdos son los mismos.. y la lista de sinónimos es acotada, tiene un final. Para escribir cosas nuevas, hay que vivir cosas nuevas.. Y eso está tan lejos de ser posible..

Libros e historias acumuladas

Admito que no leo tanto como quisiera (me refiero a literatura, más que nada; diarios y noticias y cosas por el estilo, sí leo, y mucho). Me gustaría tener cientos de libros cuya historias y párrafos he leído pero, sin embargo no los tengo. Es que, por ahora, me entretienen más las historias de los autores que su obra. Tengo por ahí un par de libros de Edgar Allan Poe, un par de recopilaciones que comienzan con su biografía. Y es tan fascinante.. que no puedo dejar de leerla. Y, cuando por fin termino de hacerlo, quiero saber más sobre su vida (o la de cualquier otro autor), así que voy a la computadora y busco más y más páginas, y así se pasa el tiempo. Los pobres libros de Poe siguen ahí, esperando por mi interés. Ya llegará. Espero.

Una y otra vez

Las mismas viejas canciones. Las que siempre suenan. Las que nunca dejarán de sonar. Uno siempre vuelve, no a un lugar ni nada de eso. Se vuelve a la música, a algunas letras, a algunas imágenes en movimiento.. Siempre se vuelve. Porque no hay cómo no hacerlo.

Distracciones

Postales de épocas pasadas, las palabras resuenan y parecen encontrar otro lugar, un lugar diferente al que alguna vez ocuparon. No sólo las palabras; también las imágenes, los sonidos. Todo, al final, encuentra un nuevo lugar. Se reacomoda, cae en una nueva posición, una nueva cavidad, como si de un juego se tratara. Quizás no encuentre nuevos signifcados ni motivos ni razones de ser, pero se mueven. Y al moverse, cambia la estructura. Moviéndose, los recuerdos me distraen. Distrayéndome, los recuerdos cambian el momento, cambian el ánimo..

Quizás algún día..

Pensando, pienso en lo que no debo
Recordando, recuerdo lo que no debo
Quizás algún día
algo que deba estar allí
esté..
Y no tenga que pelear contra
esta soledad..

“Viaje sin partida”

Estamos en silencio, frente a frente.
Y sin verte, yo sé que me has mirado
con no sé qué recuerdo transparente

en los ojos lejanos... No has cambiado.
Y es dulce estarse así, indolentemente,
pero no amarse ya. Haberse amado.
“Viaje sin partida”, Julia Prilutzky.