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Mostrando las entradas de junio, 2009

Lamentando ausencias

Recordar es un crimen. Peor es perder las cosas, pero recordar.. recordar sólo perjudica. Más como soy yo, que disfruto de las cosas por un instante, apenas, y paso el resto del tiempo lamentádome no haberlas disfrutado antes. Pero los recuerdos.. los recuerdos son otra cosa. Porque recordar es ver todo lo que uno ya no tiene, y no tener es sufrir. Aunque sufrir es vivir, diría alguien por allí. Y si soy como soy hoy, es por todo lo que he vivido, aunque no sea mucho. Por todo lo que he vivido, y por todo lo que he perdido. Que ha sido, básicamente, lo mismo.

La caja roja

Estoy lejos de mi cofre de los recuerdos. La caja roja de las memorias, como decía aquella canción. Decía algo parecido, en realidad. Si tengo que ser sincero, no recuerdo qué decía, pero se parecía a mi realidad. Una vieja caja roja, llena de sobres con cartas que me hicieron feliz. Aunque quizás feliz suene a demasiado, seguramente fue lo más cercano a lo que sentí. Porque era todo nuevo para mí, por lo que dudaba en usar ciertas palabras. Hoy puedo decir que sí, que fui feliz. Quizás mañana dude de nuevo y no, use otras palabras. Pero ahora, elijo decir que fui feliz. Y me gustaría estar cerca de ese viejo cofre de recuerdos. Estar cerca, una vez más, para poder abrirlo y elegir un sobre al azar, y dejarme llevar por la inocencia de un mundo que era mío.. y nada más que mío.

Perdido entre líneas

Perdido entre cientos de líneas,
tal vez miles,
qué increíble resulta poder revivir
momentos que ya han pasado

Momentos que duele recordar
porque recordar su existencia
es darse cuenta de su ausencia..

Y toda ausencia duele
toda falta se hace evidente
en la piel, en el alma..

Pero las penas distraen,
mejor volver a perderse
entre cientos de líneas,
tal vez miles..

Los momentos ya no volverán
pero hay que mantenerlos vivos

Rescate material

Increíble pero real
encontrar apoyo en objetos
tangibles
cercanos
reales, al fin..

Un disco, un libro,
algún viejo cuaderno,
aquella caja roja
llena de cartas y memorias
de épocas mejores..

Lo material llama a lo espiritual
Lo tangible que mueve al alma

Memoria rebelde

Luz tenue, pensamientos perdidos
La letra que apenas se ve
Las ideas, también borrosas
Es la hora de no pensar
¿Pero quién puede huir a los
arrestos de la mente..?

Mañana quizás sea distinto

Cómo son las cosas,
cómo funciona la mente..
Que elige cuándo aparecer,
cuando usar cierta imagen,
cierta palabra,
cierto recuerdo..

Y entonces se da lo que no se esperaba
Una especie de rescate en la oscuridad
Y llega el descanso..
Y algo más.

Música y recuerdos

Son las viejas melodías que siempre vuelven
Que siempre están..
Las melodías son viejas, también sus letras
Sin embargo,
a veces aparece
un nuevo significado..

La idea es volver
Volver para desandar
Volver para borrar
Volver para rehacer..

Arrastrados por el viento

Las notas más tristes de una melodía jamás escrita
Los pensamientos más dolorosos, las verdades más crueles
Todo aquello se encuentra en esos viejos papeles
Que quizás ahora ya no existan más..

El (des)ánimo que inspira

Quiero escribir mejor, quiero escribir bien, pero no me sale. Recuerdo cuando pensaba –y me preguntaba– por qué sólo me gustan las cosas que escribo cuando peor me siento. ¿Por qué sólo me gustan las cosas que escribo cuando peor me siento?, insisto. ¿Será que el desánimo atrae la sinceridad extrema? ¿Algo de creatividad? ¿Qué tiene la miseria que resulta atractiva cuando se la plasma sobre papel..?