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Fondo de la Legua (2)

Cada vez que salgo y entro de Buenos Aires, miro esos edificios y están iguales, o al menos a mí me parece que están iguales, y los miro hasta que se pierden de vista y me recuesto de nuevo en el asiento y me pongo a pensar, pensar y recordar, y los edificios y los autos y las rejas y vos y yo.

Qué triste recordar esto una y otra vez. Qué triste recordar y hacer las mismas preguntas, ¿se gastan los recuerdos? Ojalá que no. Pero quizás sí. Y yo los estoy gastando así, de una manera tan superficial como conveniente. Mejor concentrarse en las buenas imágenes, las buenas postales, los buenos instantes, me engaño. Mejor sería no recordar. Mejor sería no tener que recordar.

Mejor sería tener una vida en serio.

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Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.