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Reincidencia

Me río porque no recuerdo cómo empezó, pero evidentemente lo hizo. Estaba, como todas las noches, tratando de juntar algunas ideas sueltas y tratando de llegar a alguna parte, cualquiera, sólo me importaba llegar. Pero vi una palabra. Debo haber visto una palabra. No hace falta más que una. Una que llame a las demás. Y luego las palabras llamarán a los recuerdos. Y ahí se complica todo. Pero no recuerdo cómo comenzó aquello. Sólo sé que lo hizo. Y aquí estoy ahora. En el fondo mismo de las cosas. Lugar al que tantas veces he llegado, sin querer y sin esforzarme demasiado. Pero caigo. Y luego, la lucha. Tratar de salir. ¿Quiero salir? A veces el fondo de las cosas parece un lugar seguro. He pasada tanto tiempo aquí abajo.. ¿Quiero salir? Ya no sé ni las cosas que sospechaba saber.

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El viejo terruño..

Terminó el año y nunca conté algunas cosas que tenía para contar: este año volví a Resistencia, lo cual se traduce en una sensación de derrotismo total. Pero no se sintió realmente hasta la última parte del año, momento en el que comencé a darme cuenta de las cosas que me habían pasado.

Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

Sueña el tonto

Noches van, noches vienen. Sentado en donde no quisiera estar, pienso y veo lo que creo que quiero ver. Lejos están mi comodidad y mi seguridad; ya no importan. Sólo ese instante de irrealizable alucinación.

De luces

Alguien que conozco llamó a alguien que nunca conocerá "luz de su vida". Por cuestiones que no vienen al caso (frase que se usa para rehuir explicaciones), me sentí pésimo. Al rato me preguntaba -y aseguraba- que yo no soy la luz de nadie. Y después me acordé: yo era la luz de mi abuela. Y me sentí todavía peor.

Todavía no termino de caer.