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Las realidades de algunos

Las preocupaciones cercanas que me alejan de los problemas propios, casi inexistentes. Una vez alguien me dijo que los problemas de uno son de uno y que nadie más sabe cómo son o cómo se sienten. Pero son menores. Yo sé que son menores, menos importantes que los de los demás. Yo sé que no son nada. Como yo soy nada. Y mis problemas.. pequeñeces. Nimiedades, apenas. Pero están, y a veces me ahogan y me aplastan. Pero es lo que le (nos) pasa a la gente pequeña.

Mientras tanto, las preocupaciones cercanas mantienen la mente ocupada. La mente, el ánimo, los días, eso que algunos llaman vida. Cuando aquellas preocupaciones se terminan (por suerte), volvemos (vuelvo) a ese estado de inconsciencia en el que apenas si puedo diferenciar lo real de lo irreal y demás idioteces con las que suelo llenar mis días. ¿Cómo se puede pensar tanto una realidad vacía..?

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Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.