Ir al contenido principal

Vueltas absurdas

Es una de esas noches en las que, aunque parezca increíble, tengo mucho para decir. Tanto para decir, y nadie que me escuche. Se me ocurre golpear puertas al azar, y decir lo que sea, a quien sea que abra. Porque quienes me pueden escuchar son las mismas personas que han logrado que tenga algo para decir. Y, sin embargo, tan lejos están que no me podrían escuchar. Algún día, algún día no importarán las distancias. Ni las distancias ni los silencios ni las paredes. Nada importará, más que lo que tiene que importar en realidad. Un día, quizás un día por fin, sólo importe lo que sentimos.

Entradas más populares de este blog

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.