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Rutina

Como esas pequeñas historias que podrían resultar graciosas
si alguien más fuera el protagonista
En esos momentos me he perdido
más de una vez, los números son difíciles de llevar

El piso estaba frío,
También la tarde
Creo que el cielo estaba cubierto
y estoy seguro de que era abril

La gente pasaba y pasaba
Y cada vez eran más
hasta que fueron menos y menos
y finalmente no hubo nadie

Esa tarde gris se convirtió en noche
El cielo se despejó
Las estrellas parecieron querer decirme dónde ir
Quizás tenía un lugar
pero no la intención
ni las fuerzas
Quizás, también, me sorprendió la luz de un nuevo día

Y es así como funcionan las cosas
Y como funcionamos algunas personas
La luz de un nuevo día quiere decir muchas cosas
No se trata de un nuevo comienzo
Sólo de un comienzo más..
Inercia pura

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El viejo terruño..

Terminó el año y nunca conté algunas cosas que tenía para contar: este año volví a Resistencia, lo cual se traduce en una sensación de derrotismo total. Pero no se sintió realmente hasta la última parte del año, momento en el que comencé a darme cuenta de las cosas que me habían pasado.

Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.