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Personas

Llega un momento en la noche –tan puntual como inesperado– en el que tropiezo y caigo y me resigno a vivir en el piso. No se siente tan distinto, pienso, pero me levanto. Me levanto y recurro a las mismas viejas palabras de siempre, reciclando significados y sentimientos olvidados. Quizás –intento convencerme–, quizás sean las palabras correctas.

Pero, como no podía ser de otra manera, nada realmente significativo sucede. Las cosas siguen como antes y a las palabras.. A las palabras se las lleva el viento. O el agua o el frío o el simple desinterés. Es que la gente se cansa, me digo, y no puede esperar para siempre. Aunque ese para siempre dure apenas unos minutos. Nadie espera, nadie pregunta, nadie se interesa. ¿Hacen mal? No, respondo en voz alta, una vez más. Es que no tengo nada para ofrecerles. Y entonces se van. Y lo bien que hacen, razono, con tono resignado. Será cuestión de seguir buscando.. aunque más no sea en mundos ficticios. Esos en los que tan cómodo me siento. Y los únicos en los que encuentro un lugar..

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Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.