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Que siete años no es nada..

Cuando me doy cuenta, de la hora, de la fecha, del momento en el tiempo en el que estoy parado, y veo que mi hora límite no está tan lejos, me intranquilizo. En realidad, no es intranquilidad; no es nada. Es un instante en el que el tiempo pareciera detenerse, hasta otras ideas aparecen y vuelvo, lentamente, a la normalidad. O algo parecido a la normalidad.

Después pienso, siete años. No es gran cosa. Después pienso que sí, que puede ser gran cosa. O no. Y así digo y desdigo las cosas, una y otra vez. Que muchas cosas pueden pasar en siete años, me miento. Pero también pueden pasar muy pocas. Y pienso para atrás, buscando recuerdos escasos en un diario casi en blanco. Y en seis, siete años para atrás, tan pocos puntos de referencia en los cuales detener la mirada y evocar alguna sensación, la que fuera.

Así entiendo, o termino de entender, que este tiempo que a veces se me pasa tan rápido, otras veces pasa demasiado lentamente. Y querría que esa hora límite estuviera más cerca, mientras trato de convencerme de que sabría qué hacer llegado el momento. Y quizás no haga nada, porque nunca hice nada, ni cuando creí tener la posibilidad de hacer algo. Posibilidad que, seguramente, tampoco haya sido verdad. Cómo se puede vivir una mentira tras otra, cómo se puede creer tanto. ¿Cómo puede uno aferrarse tanto a una existencia tan vacía, sólo con la débil esperanza de que el nuevo día traerá algo bueno?

Es imposible recuperar el tiempo perdido, pero también lo es intentar recobrar algo de esa energía, voluntad, o lo que sea que te hace abrir los ojos por la mañana. Debería haber algo más.

Debería haber algo más..

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Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.