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Y un día de enero...

¿Te conté alguna vez de la chica que tocaba el violín? Sí, de esas cosas que pasan cada.. de esas cosas que me pasan cada muchos años. Pero era verdad. Y como todo lo verdadero, todo lo bueno, todo lo verdaderamente bueno, duró lo que un suspiro. Mejor, diría alguien por allí. Para no hacerse ilusiones extrañas. Pensamientos, ideas infundadas, etcétera.

No recuerdo la fecha. Qué memoria, dioses. ¿Tanto tiempo pasó? Quizás recuerdo la fecha pero evito fijarme mucho para no deprimirme. Esos recuerdos mustios y abandonados a los que hay que limpiar un poco para que vuelvan a estar presentables. ¿Cómo contarte una historia o mostrarte una vieja imagen si está cubierta de polvo o sus colores ya no tienen vida? Pero ya sabés, así son mis historias.

Reuniones sociales de compromiso, pequeñas charlas en lugares que ya no recuerdo, caminatas por ciudades vecinas en las que el horizonte se pierde de noche. Viajes de vuelta de casa con el ánimo mejorado y el espíritu fortalecido, con ganas de ver qué nos depara el mañana pero más ganas aún de no arruinar nada, de no meter la pata, de no ser yo mismo al menos por unos días más.

La historia que no es historia duró menos de lo que tardé en escribir esta entrada. La otra persona se fue lejos, después fui yo el que viajó lejos, y aunque estemos ahora en la misma ciudad, somos extraños. Hace mucho tiempo que somos extraños. ¿Por qué me habré vuelto a acordar..?

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Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.