Ir al contenido principal

Vueltas

Se dieron varias cosas. Hacía días que no pensaba en una persona que, si bien está lejos de mí, la siento cercana en muchas cosas. O al menos a mí me gusta pensar que estoy cerca de ella. Pero estos últimos días tuve la mente en otro lugar, en otras cosas. Los días pasaron como siempre. Con horas ocupadas y horas desperdiciadas. Incomodidad, dolores de espalda y cabeza, buen humor y silencios pronunciados. Algunas palabras escritas aquí y allá, algunos libros hojeados y algunas letras nuevas en la memoria. Melodías encontradas también. De todo un poco, te darñas cuenta.

Pero aquella persona.. Aquella persona estuvo ausente del pensamiento. Aunque, miento, sí estuvo. Cómo no. Alguna imagen cada tanto; su perfil, sus ojos. Esos detalles, de esas personas que siempre están. Vos lo sabés. Me conocés. Pero no era un pensamiento prolongado. No estaba con la mente en eso todo el día (como sí hacía hasta no hace mucho).

Y hoy, hace unos horas, todo volvió. Lentamente. Imágenes, ideas, imaginación. Sen-sa-cio-nes. Recordando cosas que me gustan, las cosas que me hicieron pensar en un primer momento. Prestar atención. Esa atención que a pocas cosas le presto. Ella está.

Hace unos minutos, algo nuevo. Un círculo que se cierra, si se quiere. Fue una noche como tantas, como las que vivía hace no mucho tiempo. Sentimientos cercanos, coincidencias que me animan, pequeñas maravillas que duran segundos en la vida real y siglos en el recuerdo. Pequeñas alegrías. Y por suerte la noche termina como empezó: bien. El ánimo es el mismo, quizás hasta mejor. Recibo este nuevo día con una sonrisa. Se siente bien.

Pensar en lo que me gusta de ella se siente bien.

Entradas más populares de este blog

El viejo terruño..

Terminó el año y nunca conté algunas cosas que tenía para contar: este año volví a Resistencia, lo cual se traduce en una sensación de derrotismo total. Pero no se sintió realmente hasta la última parte del año, momento en el que comencé a darme cuenta de las cosas que me habían pasado.

Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

De luces

Alguien que conozco llamó a alguien que nunca conocerá "luz de su vida". Por cuestiones que no vienen al caso (frase que se usa para rehuir explicaciones), me sentí pésimo. Al rato me preguntaba -y aseguraba- que yo no soy la luz de nadie. Y después me acordé: yo era la luz de mi abuela. Y me sentí todavía peor.

Todavía no termino de caer.