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Virtual

Cuando uno sueña y el otro, nada más imagina. Por unos segundos, apenas. Es breve pero también es todo el alivio que necesitan. Y no hace falta más.

Terminada la comunicación, y como si de un trámite se tratara, cada quien vuelve por su camino. La otra persona, a su mundo real, tangible. Uno, quejumbroso y resignado, a su frío refugio. Seguro, pero insignificante. Al abrigo de las imágenes coloridas y situaciones de fantasía, productos de una mente que se rehúsa a actuar. Situaciones, diálogos, música de fondo. Todo perfectamente delineado por una razón vacilante, acostumbrada quizás a los tropiezos y golpes.

Promesas tempranas que se rompen al final del día. Temores que aplacan cualquier intención. Aunque el corazón pida más.

Entradas más populares de este blog

El viejo terruño..

Terminó el año y nunca conté algunas cosas que tenía para contar: este año volví a Resistencia, lo cual se traduce en una sensación de derrotismo total. Pero no se sintió realmente hasta la última parte del año, momento en el que comencé a darme cuenta de las cosas que me habían pasado.

Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

Sueña el tonto

Noches van, noches vienen. Sentado en donde no quisiera estar, pienso y veo lo que creo que quiero ver. Lejos están mi comodidad y mi seguridad; ya no importan. Sólo ese instante de irrealizable alucinación.

De luces

Alguien que conozco llamó a alguien que nunca conocerá "luz de su vida". Por cuestiones que no vienen al caso (frase que se usa para rehuir explicaciones), me sentí pésimo. Al rato me preguntaba -y aseguraba- que yo no soy la luz de nadie. Y después me acordé: yo era la luz de mi abuela. Y me sentí todavía peor.

Todavía no termino de caer.