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Vacilante

Lo que pasa es que estoy cansado. Cansado, sí. No debería parecerte raro. Quiero decir, ¿hace cuánto tiempo..? ¿Te acordás la última vez que..? Seguro, debe pasar unas veinte veces por mes, pero.. no, hablemos en serio.

Esta vez, honestamente, no recuerdo cuándo tiempo pasó. Un año, quizás. Dos, aunque quizás exagero. Pero es mucho tiempo. Se siente como mucho tiempo. Y lo que he logrado, también. Quiero cuidarlo. Quiero mantenerlo. Lo que sea que tengamos. ¿Por qué te cuesta creer que quiero cuidar algo así, que no quiero arruinarlo? Es difícil. Es decidir y dudar una y otra vez, casi al mismo tiempo. Pero en esos breves instantes de lucidez que experimento, por suerte he tomado la decisión correcta. O al menos lo que parece correcto. ¿Te parece correcto que..? Estoy haciendo lo de siempre, dudar y recurrir a la opinión de los demás. No debería.

Cuántas cosas hice estos últimos días. Cosas que había prometido no volver a hacer.

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El viejo terruño..

Terminó el año y nunca conté algunas cosas que tenía para contar: este año volví a Resistencia, lo cual se traduce en una sensación de derrotismo total. Pero no se sintió realmente hasta la última parte del año, momento en el que comencé a darme cuenta de las cosas que me habían pasado.

Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Sueña el tonto

Noches van, noches vienen. Sentado en donde no quisiera estar, pienso y veo lo que creo que quiero ver. Lejos están mi comodidad y mi seguridad; ya no importan. Sólo ese instante de irrealizable alucinación.