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Tarde en la noche

Te explico la situación. Ayer me preguntaba si vale la pena preguntar esto y aquello, sacarse todas las dudas. Me parece que sí, que no hay que dejar dudas sin resolver. Pero también me parece que hago tantas preguntas que canso a todos y al final terminan huyendo. Así que no pregunto nada. Si no puedo hacer mil preguntas, no quiero hacer sólo una. Siempre con los extremos.

Así que en lugar de suponer, me puse a fantasear un poco. Que es una suposición un poco más elaborada, después de todo. ¿Sabés qué es lo más raro de todo? Basé toda la idea en algo que escribí una vez, algo muy específico. Partí de eso y me dejé llevar, inventando diálogos y situaciones. Fiel a mi estilo, las cosas no terminan del todo bien. Pero lo raro es que después chequeé las estadísticas del blog *momento nerd* y esa entrada había sido vista varias en los últimos días. Lo que son las casualidades. Me gusta creer en eso, sabés que sí.

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Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.