Ir al contenido principal

Recycle Bin (Laden)

Adam, monstruo, demonio, vil insecto.

Ahora el mundo (Estados Unidos) festeja en las calles y hay cantos y fuegos artificiales y alegría, mezclada con un recuerdo que todavía debe doler como el primer día. Se entiende, quizás. Estoy seguro que el día que se muera Thatcher voy a brindar con lo que tenga a mano. Pero lo que hizo Thatcher y el gobierno británico de aquel entonces (hablo de Malvinas, claro está) fue responder a un grupo de impresentables (aunque aterradores) militares comandados por un borracho que apenas si podía peinarse o ponerse los pantalones. Y así pasan las cosas que pasan.

El 11 de septiembre de 2001 fue un acto de represalia. Terrible, sanguinario, espantoso, inhumano. Pero también una derivación. Si buscás el significado de represalia, vas a ver que se trata de un “mal que una persona causa a otra en venganza o satisfacción de un agravio”, o bien una “medida o trato de rigor que adopta un Estado contra otro para responder a los actos o las determinaciones adversos de este” (copio tal cual la definición del diccionario para que no queden dudas de la idea). Entonces, el 11/9 fue un acto de represalia. Terrorismo, seguro, pero en respuesta a algo. No digo que está bien, por supuesto, pero sólo podés tentar la suerte un cierto número de veces antes que se dé vuelta y te responda. Y no te vas a quedar sin contestar, me imagino.

Ponerse a analizar actos y consecuencias de este tipo es como tratar de averiguar qué fue primero, si el huevo o la gallina. Cada historia, cada conflicto, tiene un origen así, tan lejano y difuso que quizás las consecuencias más recientes sean mil veces peores que aquellos actos que las originaron.

Ahora bailan en las calles de Estados Unidos, hasta que un segundo, tercero o décimo en la jerarquía de Al Qaeda (si sigue existiendo) decida que es hora de una nueva respuesta. Un nuevo golpe, una nueva represalia. Quizás pasen diez años, como pasaron ahora, pero seguramente llegará. Y luego otra respuesta. Y otra. Y otra. ¿Quién puede vivir así?

Cría cuervos..





Entradas más populares de este blog

Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.