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¿Esto era el karma?

Este año se dieron algunas.. circunstancias particulares, digamos. Voy a tratar de ser lo menos confuso posible.

Había una persona con un sincero interés por conocerme. Dicho así suena exagerado. Hablo de amistad, nada más (y nada menos). Pero, fiel a mi lado más miserable, no sólo no le dí mucha importancia al asunto, si no que era bastante desagradable con mis ironías y dichos (primero, porque sí; después, forzado por alguien más). Un día se perdió el contacto y adiós. Pasó el tiempo y apareció la culpa. Después de todo, sólo una mitad era miserable.

Ahora me pasa a mí, pero al revés. No es exactamente igual la situación, porque nunca son iguales las situaciones. El concepto es el mismo, digamos. Alguien, en este caso yo, quiere conocer a otra persona. Una vez más siento la necesidad de aclarar que se trata de amistad (aunque a mí no me creen ni los grillos). Pero del otro lado.. esta vez, por suerte, no hay comentarios malintencionados. Pero a veces ni siquiera hay comentarios. Es como una indiferencia part-time.

Como dije por estos días, aquí y allá, a veces uno se quiere enojar. Y se enoja un poco. Algo de molestia hay. Bronca, puños apretados y dolores de espalda. Te sentís ignorado y rechazado. Y te da bronca que las otras personas no sientan lo mismo que vos. Así un rato, hasta que te das cuenta de que no tienen por qué. Y no los podés odiar por no sentir o pensar o querer lo mismo que vos.

Son pequeños, pequenísimos instantes de sabiduría. Una madura y saludable sabiduría que, lamentablemente, pierde lugar ante el resentimiento y la bronca y todas esas cosas feas que mencioné antes. Y así pasan las horas y los días.

Hasta la próxima (persona).

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Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.