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Cuánta verdad

Hace unas horas, en una clase, tuvimos que ver un video. Una entrevista a Dolina, en un canal de cable. El periodista, recibido en el mismo lugar en el que estudio, no es de mis favoritos, la verdad. De hecho, como entrevistador, me parece que deja bastante que desear y depende demasiado de las ganas que ponga el entrevistado. Pero no es la cuestión. Porque esta vez, el invitado en cuestión era Dolina. Y dijo algo que me encantó (ví el programa en vivo, en su momento, pero no recordaba esa  parte).

En un momento, el tema de conversación pasa por los autógrafos que pide la gente, y las fotos y todo lo demás. Dolina admite que le gusta, que no reniega de eso. Y entonces dice:

Uno cree que está solo. Cree que ha pensado en la soledad de su cuarto una cosa absurda, imposible de ser compartida. Dice (con desdén) “qué sólo estoy”. Entonces uno escribe eso que pensó. Y muchos años después uno va por la calle, a la noche, y un tipo lo saluda y le dice “usted sabe, a mí me gustó mucho una cosa que usted escribió y que es ésta..” -- y es aquella que uno había pensado, en la soledad del cuarto. Entonces dice, “no estoy tan solo”. “Alguien me ha comprendido, ha disfrutado con algo que he escrito o se ha inquietado con eso.”

Y es así. Ya sé que no hay comparación, pero vos no sabés lo que es leer por ahí, a veces, que alguien te dice que le gustó algo que escribiste. No sabés, no te imaginás. Y te sentís así como dice Dolina. Yo asentía, lentamente, mientras veía el video. Qué maravilla.

Sepan los grillos que pasan cada tanto por este rincón ridículo y vulgar, cuánto pueden lograr con algunas palabras..


(ir directamente a los 4m30s)

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El viejo terruño..

Terminó el año y nunca conté algunas cosas que tenía para contar: este año volví a Resistencia, lo cual se traduce en una sensación de derrotismo total. Pero no se sintió realmente hasta la última parte del año, momento en el que comencé a darme cuenta de las cosas que me habían pasado.

Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

De luces

Alguien que conozco llamó a alguien que nunca conocerá "luz de su vida". Por cuestiones que no vienen al caso (frase que se usa para rehuir explicaciones), me sentí pésimo. Al rato me preguntaba -y aseguraba- que yo no soy la luz de nadie. Y después me acordé: yo era la luz de mi abuela. Y me sentí todavía peor.

Todavía no termino de caer.