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Cuánta verdad

Hace unas horas, en una clase, tuvimos que ver un video. Una entrevista a Dolina, en un canal de cable. El periodista, recibido en el mismo lugar en el que estudio, no es de mis favoritos, la verdad. De hecho, como entrevistador, me parece que deja bastante que desear y depende demasiado de las ganas que ponga el entrevistado. Pero no es la cuestión. Porque esta vez, el invitado en cuestión era Dolina. Y dijo algo que me encantó (ví el programa en vivo, en su momento, pero no recordaba esa  parte).

En un momento, el tema de conversación pasa por los autógrafos que pide la gente, y las fotos y todo lo demás. Dolina admite que le gusta, que no reniega de eso. Y entonces dice:

Uno cree que está solo. Cree que ha pensado en la soledad de su cuarto una cosa absurda, imposible de ser compartida. Dice (con desdén) “qué sólo estoy”. Entonces uno escribe eso que pensó. Y muchos años después uno va por la calle, a la noche, y un tipo lo saluda y le dice “usted sabe, a mí me gustó mucho una cosa que usted escribió y que es ésta..” -- y es aquella que uno había pensado, en la soledad del cuarto. Entonces dice, “no estoy tan solo”. “Alguien me ha comprendido, ha disfrutado con algo que he escrito o se ha inquietado con eso.”

Y es así. Ya sé que no hay comparación, pero vos no sabés lo que es leer por ahí, a veces, que alguien te dice que le gustó algo que escribiste. No sabés, no te imaginás. Y te sentís así como dice Dolina. Yo asentía, lentamente, mientras veía el video. Qué maravilla.

Sepan los grillos que pasan cada tanto por este rincón ridículo y vulgar, cuánto pueden lograr con algunas palabras..


(ir directamente a los 4m30s)

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Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.