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Quizás no fuera otoño

La noche era fría. El cielo, negrísimo. Tímidas estrellas asomaban lentamente, como no queriendo interrumpir el momento. Reinaba el silencio, apenas interrumpido por autos y caminantes aislados.

Y sin embargo, aquel silencio no era incómodo.

Ojos cerrados, miradas perdidas, intercambiando turnos.

Simplemente disfrutábamos el momento. No teníamos dónde ir ni razón para movernos. Que el tiempo pase, dijimos. Y nos dejamos envolver por el viento de otoño.

Quizás se hizo día, ya no recuerdo. Sé que desperté y seguíamos juntos.

El invierno llegó y todo había terminado. Las noches siguen siendo frías y el cielo sigue siendo oscuro. Los mismos autos y las mismas personas pasan por los mismos lugares. El mundo, como dicen, no dejó de girar. El viento no notará nuestra ausencia. Y aquel otoño será sólo un recuerdo.

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Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

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Todavía no termino de caer.