Ir al contenido principal

Lugares conocidos

Este es un nuevo fondo. Sin exagerar. Es la verdad. Quizás no moleste tanto porque, viste vos, la costumbre.  Y sin embargo..

Porque lo dije antes. Que esté acostumbrado a una cosa, no quiere decir que la reciba con una sonrisa.

Tanto buscar, para qué. Los resultados, los mismos de siempre. Peores, incluso. No exagero. Para qué hacerlo. No gano nada.

Pero busqué y busqué. A alguno le parecerá escueta mi búsqueda. Demasiado corta, inútil, sin sentido. Yo busqué. Hasta que me dolieron los ojos, busqué. Caminé, grité. Nadie apareció. Muchas palabras fueron, pocas volvieron. Las respuestas, sólo un sueño en repetición. Imágenes agradables, a las que siempre recurro. La paz que se logra cerrando los ojos. Pero una vez abiertos, la realidad. La realidad.

Tiene sus momentos, no lo niego. Pero, por favor, son tan frágiles. Frágiles momentos. Frágiles estados. Cómo salir..

Repito las cosas porque las digo así. Busco un nuevo significado, pero no lo hay. Lo intento, porque no quiero caer.

Pero me resigno.

Y pregunto, para qué.

Entradas más populares de este blog

El viejo terruño..

Terminó el año y nunca conté algunas cosas que tenía para contar: este año volví a Resistencia, lo cual se traduce en una sensación de derrotismo total. Pero no se sintió realmente hasta la última parte del año, momento en el que comencé a darme cuenta de las cosas que me habían pasado.

Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

Sueña el tonto

Noches van, noches vienen. Sentado en donde no quisiera estar, pienso y veo lo que creo que quiero ver. Lejos están mi comodidad y mi seguridad; ya no importan. Sólo ese instante de irrealizable alucinación.

De luces

Alguien que conozco llamó a alguien que nunca conocerá "luz de su vida". Por cuestiones que no vienen al caso (frase que se usa para rehuir explicaciones), me sentí pésimo. Al rato me preguntaba -y aseguraba- que yo no soy la luz de nadie. Y después me acordé: yo era la luz de mi abuela. Y me sentí todavía peor.

Todavía no termino de caer.