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Liado

Cuando tenía diez u once años, tenía alguna que otra fantasía melancólica. Tenía miedo por algunas cosas a las que podía acceder a esa edad (como me aseguraban mi familia y otras personas). Al final no se dio, vaya uno a saber por qué, y tampoco importa de qué se trataba. Pero aquel miedo pasaba por estar ausente y qué podía pasar . De un día para el otro. Recuerdo que una vez le pregunté a unos compañeritos de la escuela: si yo hiciera tal cosa, ¿qué pensarías? O si me pasara tal cosa, ¿qué dirías? Las respuestas no eran gran cosa, después de todo éramos todos niños. Y, eran compañeros de escuela. No amigos. Ya sabía que iban a mi casa por los juguetes, la pelota y demás cosas. Pero no es la Hora de los Recuerdos Traumáticos de la Niñez, así que lo dejo para otro día.

Con los años, esas ideas desaparecieron, más que nada porque.. ¿qué me podía pasar? Nada. Jamás me mudé de barrio, ciudad o provincia. Ya sé, es muy de niño depresivo (deprimente) pensar ¿me extrañará alguien? (de hecho, ya hice algo parecido en este blog). No es que me vaya a algún lugar ahora. Pero a veces digo algo, entendés. Doy a entender cosas, si se quiere. Un llamadito. Un mensaje. Me voy de este ámbito. O de aquel. Y no pasa nada.

No sé si, como el chiste del lobo, nadie me toma en serio. O como me pasó alguna vez, ya me tenían “clasificado”. Propia medicina, dicen. Pero si hasta la indiferencia suena mejor.

Y sin embargo, mirá vos, a veces me encuentro mejor en entornos diferentes. Este lugar en el que vivo.. quién lo diría. Con tanta gente lejana que, sin embargo, se siente más cercana cada día que pasa. Y allá, donde debería sentirme mejor, haciendo lo que tengo ganas, estando en un ambiente casi ideal, todo es lejano. Y ajeno. La gente pasa. Pasa y no mira atrás.

¿Por qué en un ambiente sí, y en otro no? ¿Por qué con gente lejana sí, y con personas -en teoría- más cercanas, no? Me cuesta entender. Y creo que si me pusiera a analizarlo, no lo entendería nunca.

Pero las cosas son así. Y yo las sigo. Despacito, sin chistar. Resignado. A veces paro e intento cambiar. Y a veces me sale. Pequeños milagros. Hace unos días se dio algo muy bueno, normal para cualquier otro. Una charla que duró horas. Varias personas, que me escuchaban, que me entendían. El lugar menos pensado, me lleva a decir el lugar común. Donde menos me interesa estar, quizás, mejor estoy. ¿Por qué todo al revés? ¿Por qué no le interesa a nadie?

Fui de un extremo al otro. Aquellas ingenuas preocupaciones infantiles estaban basadas en cuestiones serias, atemorizantes incluso. Estas inquietudes de hoy son consecuencia de años de penas redundantes y agotadoras. Cualquier otro seguiría peleando, quizás. Pero yo bajé los brazos hace rato, como ya lo sabrás. Y cada vez que quiero probar algo diferente, me va como me va por estos días. No debería insistir en los lugares equivocados.

No debería insistir.

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Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Frase hecha

Como palabras dichas en otra realidad, algunas verdades retumban en mi cabeza. Pienso en lo que podría haber sido, y me río. Me río para no llorar.

Espejo

Estaba la luna pintada como en esos viejos cuadros que creía haber visto en primera persona. Estaba la luna triste, como ese triste bufón que veo en el espejo. Estaba la luna triste pero se alivió al ver que había un personaje peor en el paisaje. Estaba la luna triste. Estaba la luna. Estaba yo.