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Hoy

¿Y si te dijera que hoy salgo a buscarte? Andaré por el mismo camino de siempre, esperaré donde siempre, todo será igual. La actitud, quizás, será diferente. Quizá la gente me vea distinto, y yo a ella. El buen ánimo logra esos pequeños milagros. Se preguntarán tal vez, qué le pasa a este loco.
Yo iré igual, a paso firme, en tu búsqueda. No me importará el clima ni la hora. Tampoco la distancia. Caminaré hasta que llegue.

Claro que algunas búsquedas son en vano. Especialmente cuando pasó tanto tiempo. ¿Y si te dijera que hoy salí a buscarte? Cómo podría decírtelo, si no te encontré. Triste personaje, hablándole a los recuerdos. Y a gente que no quiere saber de uno. Esto es a lo que se reduce uno, ¿ves? Triste y en apática postura, atino a decir que hiciste bien. Y me retiro. Por la puerta pequeña, sin luz, umbral de los perdedores.

Al final, todo lo que se hace es para darle la razón a aquellos que creyeron alguna vez. A los que creyeron en uno. Y lo quisieron. Memorias en sepia. Y comentadas a mano.

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El viejo terruño..

Terminó el año y nunca conté algunas cosas que tenía para contar: este año volví a Resistencia, lo cual se traduce en una sensación de derrotismo total. Pero no se sintió realmente hasta la última parte del año, momento en el que comencé a darme cuenta de las cosas que me habían pasado.

Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

Abue

El sábado hizo un mes que murió mi abuela. No me cuesta escribirlo pero me cuesta creerlo. Y antes de eso, pasó un mes internada. Tanto tiempo pasó, y sin embargo parece que no hubiera pasado nada. Sigo sin entender muy bien, sigo sin creer nada.. o sin querer creer nada. Sigo porque tengo que seguir y no pienso porque es lo que me conviene. Un poco nos habíamos acostumbrado a que no apareciera mucho, pero estaba. Y ahora ya no está más, y es difícil admitirlo. Difícil, imposible. Algún día voy a caer, abue, y nadie me va a poder levantar. Ojalá estés bien, donde sea que estés. Con tu viejo Nacho, con tu gato Juan, con tus hermanos. Ojalá, ojalá.

Agradezco haberte dicho las cosas que debí decir mucho antes, y seguiré viviendo con la culpa de haber dicho o hecho otras cosas que no debí decir o hacer. Hasta que caiga del todo, brindo en tu nombre.

Sueña el tonto

Noches van, noches vienen. Sentado en donde no quisiera estar, pienso y veo lo que creo que quiero ver. Lejos están mi comodidad y mi seguridad; ya no importan. Sólo ese instante de irrealizable alucinación.