Ir al contenido principal

La caja roja

Estoy lejos de mi cofre de los recuerdos. La caja roja de las memorias, como decía aquella canción. Decía algo parecido, en realidad. Si tengo que ser sincero, no recuerdo qué decía, pero se parecía a mi realidad. Una vieja caja roja, llena de sobres con cartas que me hicieron feliz. Aunque quizás feliz suene a demasiado, seguramente fue lo más cercano a lo que sentí. Porque era todo nuevo para mí, por lo que dudaba en usar ciertas palabras. Hoy puedo decir que sí, que fui feliz. Quizás mañana dude de nuevo y no, use otras palabras. Pero ahora, elijo decir que fui feliz. Y me gustaría estar cerca de ese viejo cofre de recuerdos. Estar cerca, una vez más, para poder abrirlo y elegir un sobre al azar, y dejarme llevar por la inocencia de un mundo que era mío.. y nada más que mío.

Entradas más populares de este blog

El viejo terruño..

Terminó el año y nunca conté algunas cosas que tenía para contar: este año volví a Resistencia, lo cual se traduce en una sensación de derrotismo total. Pero no se sintió realmente hasta la última parte del año, momento en el que comencé a darme cuenta de las cosas que me habían pasado.

Además, sigo a algunas personas en redes sociales y seguir viendo su vida en BA me hizo mal. Es así, nomás, para qué lo voy a disimular. Pero bueno, resignado estoy desde que nací y así seguiré pasando mis horas. Mientras tanto, las tapitas de bebidas varias se juntan en un rincón.. aspiro a construir un fuerte con ellas. O una nave espacial.

Sueña el tonto

Noches van, noches vienen. Sentado en donde no quisiera estar, pienso y veo lo que creo que quiero ver. Lejos están mi comodidad y mi seguridad; ya no importan. Sólo ese instante de irrealizable alucinación.

De luces

Alguien que conozco llamó a alguien que nunca conocerá "luz de su vida". Por cuestiones que no vienen al caso (frase que se usa para rehuir explicaciones), me sentí pésimo. Al rato me preguntaba -y aseguraba- que yo no soy la luz de nadie. Y después me acordé: yo era la luz de mi abuela. Y me sentí todavía peor.

Todavía no termino de caer.